No me chilles que no te veo

13 agosto, 2014 / Blog / 0 Comments /

Averiguar los pensamientos de una persona sin abrir la boca no es sólo posible en las películas de ciencia ficción. Con frecuencia nuestro cuerpo habla por sí solo, reflejando  nuestros pensamientos, actitudes o sentimientos sin que nos demos cuenta de ello: es la llamada comunicación no verbal.  Autores  como  Paul Ekman o Flora Davis ya estudiaban hace años este fenómeno cuya importancia es tal, que se considera que ocupa más del 65% del componente informativo de una conversación o acto comunicacional.

Es importante distinguir entre comunicación no oral (hablada) y la comunicación no verbal. Mientras que la primera engloba sistemas de comunicación como la escritura o el lenguaje de signos, la última está basada en el conjunto de recursos que, consciente o  inconscientemente utilizamos para acompañar un mensaje. Así, por ejemplo, el tono de voz, las miradas, la expresión del rostro o la posición de manos y piernas puede aportar mucha más información sobre el mensaje y la persona que lo transmite que las propias palabras que ésta exprese. Algunos ejemplos a este respecto son el cruce de brazos o piernas para expresar rechazo, manos en los bolsillos como símbolo de inseguridad o jugar con anillos, pulseras o pendientes mostrando un claro nerviosismo.

Pero, ¡ojo! No es oro todo lo que reluce. Cada cultura tiene sus gestos vinculados a situaciones o sentimientos en concreto y, lo que para unos es un halago, para otros puede ser una grave ofensa.  Según antropólogos como Ray BirdWhistell, “no hay gestos universales, es decir, no existe una expresión facial, una actitud o una postura corporal que transmita el mismo significado en todas las sociedades”. Si bien es cierto que todos los seres humanos sonreímos para mostrar felicidad o agrado, la sonrisa es muy diferente según la cultura. Por ejemplo, mientras que en España tendemos a reírnos  abiertamente, en países como Japón es de muy mal gusto enseñar los dientes por lo que tienden a taparse la boca al reír. Otro ejemplo es el gesto que acompaña a aceptar o denegar algo: en los países europeos movemos la cabeza de manera vertical para decir que sí y de forma horizontal para decir que no mientras que en países como India o Pakistán es justo al contrario.

Como podemos ver, el lenguaje no verbal es un útil instrumento comunicativo que refuerza el mensaje ampliando el componente personal y empático del mismo, pero su interpretación es igualmente subjetiva, por lo que es fácil interpretar de forma errónea la intención del emisor.


0 Comments

Would you like to share your thoughts?

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies